Te contamos cómo funciona la cadena productiva de la venta de madera en nuestra región.
- Marlon David Galeano
- 31 ene 2025
- 4 min de lectura
Actualizado: 10 may 2025

El esquema de cadena productiva, con enfoque de cadena de valor del núcleo Antioquia, presenta actores, procesos y productos que se generan desde que la madera sale del bosque hasta que llega a los mercados. Se identificaron tres tipos principales de actores: i) los comunitarios o parceleros, ayudantes y aserradores, que son las personas que viven en el territorio y aprovechan los recursos del bosque; ii) los intermediarios; iii) las empresas forestales de los mercados local, regional y nacional, algunas cumpliendo una función de intermediación y otras agregando valor al producto; y iv) los que hacen parte de las instituciones de apoyo en el territorio y a lo largo de la cadena.
Los comunitarios son los campesinos que tienen posesión de los bosques y son quienes contratan a los aserradores y ayudantes, también del territorio, para que realicen el aprovechamiento de la madera, así como a los arrieros para que la movilicen desde el bosque hasta la carretera. Dada la distancia entre los bosques y las vías de acceso, in situ se realiza un primer dimensionado de la troza a bloque para ser transportado por mulas, las cuales cargan una rastra cada una cuando el bosque está muy alejado, y un máximo de dos cuando está cerca de la carretera. La participación del comunitario en la cadena termina cuando este realiza el contacto con el intermediario para que pase a recoger la madera, previo acuerdo del precio.
En el territorio existen dos tipos de intermediarios y uno más que funge como comisionista, quien controla las entradas a los mercados regionales y nacionales.
Existe un intermediario que actúa por cuenta propia (identificado en la cadena como intermediario-transportador). Compra la madera a los comunitarios de las veredas de Remedios y Segovia y la transporta en un camión conocido en la región como “sencillo”, que solo tiene permitido cargar un máximo de 50 rastras por viaje hasta un conocido punto de acopio en la vereda Cañaveral. Esto ocurre por disposición de las mismas JAC, para velar por el cuidado de las vías terciarias, y dependiendo de la vereda, el intermediario debe pagar uno o dos peajes por trayecto. Cuando hay abundante oferta de madera, en Cañaveral ocurre un proceso de selección en función de las especies, la calidad e incluso el mercado al cual va dirigida. Luego, es cargada en doble troques con capacidad para 130 a 170 rastras, dependiendo de la longitud de la madera, y destinada a mercados regionales y nacionales, principalmente Medellín, Bogotá, Sahagún, Corozal, Cartagena y Barranquilla.
Otro intermediario es aquel que es contratado por alguna empresa forestal de la región para recorrer las veredas y comprar madera. Esta llega hasta el depósito de la empresa, donde es destinada para comercialización sin transformación, abasteciendo a carpinterías y ebanisterías locales o para transformación secundaria, donde se elaboran piezas más pequeñas que se venden tanto en el mercado local como en el regional.
Cuando la madera se dirige a Medellín y no va transformada, el ingreso al mercado generalmente se da por medio del intermediario comisionista, quien cumple la función de dirigir la madera a los diferentes depósitos y establecimientos forestales del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. En la mayoría de los casos, este intermediario alguna vez fue transportador, por lo que conoce muy bien el mercado del Área Metropolitana. Cuando el destino de la madera son otros mercados nacionales, llega porque se están atendiendo pedidos puntuales, ya sea por las empresas forestales directamente o porque un comisionista lo hace.
Respecto a las empresas forestales del Nordeste que participan en la cadena, la mayoría se dedican al aserrado y cepillado, carpinterías y ebanisterías, así como a la venta de madera sin transformación. La mayor parte del producto de las empresas dedicadas al aserrado y cepillado se envía al Área Metropolitana, mientras que los productos de las ebanisterías y carpinterías se quedan en el mercado local y, bajo pedido, abastecen el regional.
En general, son empresas pequeñas con 4.3 empleados, principalmente hombres. Los empresarios tienen 17.6 años de experiencia en la actividad y reportaron la actividad forestal como su fuente principal de ingresos. Los principales productos que se elaboran en la región son tablilla, machimbre, palo de escoba, tablón, tabla, listón, larguero, estibas, teleras y bloques de diferentes dimensiones. Estos productos van en su mayoría al Área Metropolitana, donde abastecen principalmente a otras empresas forestales, constructoras o negocios que participan en otros procesos de producción. Por ejemplo, los palos de escoba se venden en empresas del sector de Barrio Triste, en Medellín. Allí, se revenden a empresas dedicadas a la producción de escobas y trapeadores, que luego son distribuidos por toda la ciudad.
El mercado regional de madera está conformado por una gran cantidad de empresas, la mayoría caracterizadas por poseer un bajo desarrollo tecnológico y, por ende, escasa capacidad para agregar valor al producto forestal. La mayoría de estas empresas están concentradas en Medellín y el Área Metropolitana, las cuales reciben la madera en bloque y le realizan un segundo dimensionado, elaborando otras piezas más pequeñas como estacones, tablas, vigas, largueros, tablones, teleras, varillas y canes. Estas piezas se comercializan principalmente en la industria de la construcción y para el consumidor final.
Por Mónica Agudelo.





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